La hidratación es la clave para un pelaje sedoso y una piel sana, especialmente en perros con pelo largo, reseco o dañado por el clima y los cepillados.
Este tratamiento intensivo utiliza mascarillas y acondicionadores profesionales de alto rendimiento (como aceites de argán, coco o proteínas de seda) que penetran profundamente en la cutícula del pelo y reponen la humedad de la piel.
El resultado es un pelaje más fuerte, con menos roturas, brillante y mucho más fácil de desenredar, lo que reduce la estática y el picor, previniendo la descamación y la sequedad cutánea.
Devuélvele a su pelaje la suavidad y el brillo perdidos.